Un grito de angustia y un canto de alabanza
"Un grito de angustia y un canto de alabanza". Salmo 22.
Así titula el Rey David a uno de sus salmos que es una total y maravillosa contradicción. Su oración inicia en total angustia, como un reclamo a Dios, pero termina en completa paz y confianza en Él. Aquí un extracto de ese salmo.
"Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?, ¿Por qué no vienes a salvarme?, ¿Por qué no atiendes a mis lamentos?. Dios mío, día y noche te llamo, y no respondes; ¡no hay descanso para mí!
Salmos 22:1-2
"Me he quedado sin fuerzas, ¡estoy totalmente deshecho! ¡Mi corazón ha quedado como cera derretida!
Salmos 22:14
¿Te imaginas sentirte de esa forma?.
Los salmos de David en su mayoría son oraciones a Dios, de los problemas que enfrentaba. En este salmo especialmente podemos encontrar como David se encuentra en total angustia y reclama a Dios porque se siente desamparado, y Dios no atiende a sus oraciones. Esta misma frase fue usada por Jesús cuando estuvo crucificado, el mismo Señor Jesús sintió en carne propia el aparente "abandono de Dios", humanamente hablando y esto algunos lo pueden interpretar como falta de fe, pero en realidad no lo es, es la expresión de nuestra humanidad, pero lo relevante de esto es que aunque sus cuerpos desfallecían y sus ánimos también, y se sentían por los suelos como le sucedió al Rey David y a Jesucristo Nuestro Señor, por otro lado su espíritu era inspirado por Dios a seguir adelante, a tener fe y esperanza, ese poder de Dios más fuerte que el desánimo los incitaba a continuar para llegar a la meta y propósito que Dios tenía para ellos.
Y lo más destacable de todo esto, es que en las dos situaciones, tanto de Jesús como de David salieron victoriosos de sus pruebas y dificultades, y no perdieron la fe, esa es la clave, no perder la fe.
Podemos expresarle nuestro sentimientos a Dios con total apertura y con todo el respeto como lo hizo Nuestro Señor Jesús y David, porque aunque no se lo digas Dios sabe como te sientes y que piensas, pero sin perder la fe, eso es lo que hace la diferencia.
Lo más sobresaliente de los salmos de David es su sinceridad con Dios, no aparenta ser fuerte, todo lo contrario expresa a Dios todos sus sentimientos y pensamientos, porque es parte de su humanidad. A veces pensamos erradamente que no podemos desanimarnos, que no podemos contarle a Dios como nos sentimos, ni mostrarnos débiles porque eso es falta de fe. Pues como podemos ver aquí claramente, Jesucristo mismo y David le expresan a Dios sus sentimientos de aparente "abandono y de desamparo", pero nunca perdieron la fe.
Es normal podernos sentirnos en algún momento de esa forma, somos humanos, pero el punto es que a pesar de que humanamente y físicamente podamos sentirnos así y las circunstancias pudieran aparentar estar así, como en los ejemplos citados, ellos sabían en el fondo que Dios estaba con ellos. David en este salmo exalta también la grandeza y misericordia de Dios, no deja de alabarlo a pesar de su desánimo: Mira lo que expresa David en este mismo salmo:
"Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste. Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados".
Salmos 22:1-5
En este párrafo David también recuerda cómo Dios hizo grandes cosas con sus antepasados, como ellos también enfrentaron dificultades, clamaron a Dios y fueron ayudados por Él. Así que podríamos decir que David se dijo así mismo: Dios lo hizo una vez y lo puede hacer nuevamente. Su esperanza se estaba renovando en oración, a pesar de sentirse mal. Es normal poder sentir las dos cosas al mismo tiempo porque tenemos una mente que trabaja lógicamente, y por otro lado nuestro espíritu que se conecta con Dios y le dice a nuestra mente: ¡¡¡Dios lo hará no temas, cree solamente!!!.
Y en esta situación de aparente abandono de Dios, Dios se encuentre probando tu fe, tu paciencia, te este formando para recibir la bendición para tu vida, puede ser que no estés listo aún para recibir lo que anhelas, puede ser también que tu carácter esté siendo tratado por Dios o mil cosas que solo Dios sabe, pero debes comprender que esto finalizará, este aparente abandono de Dios será reemplazado por una bendición de alegría, y una respuesta a tu clamor, a tu oración, porque mantuviste viva la llama de la fe en tu corazón, y aunque te sientas aparentemente abandonado por Dios, Él jamás se ha ido de tu lado, Dios está trabajando en ti y por ti, Él lo está haciendo.
Así que a pesar del desánimo y el aparente abandono que puedas sentir, no pierdas la fe. Recuerda que con la Fe y la Paciencia se obtienen las bendiciones y promesas de Dios. Si tienes que llorar, llora, ora y ruega a Dios, desahoga todos tus sentimientos en una oración a Dios como lo hizo el Rey David, saca toda tu humanidad y debilidad, tus frustraciones delante de Dios y Él te levantará, pero sobretodo no dejes de mantener viva tu relación con Dios por sentirte así. Solo dile al Señor como David decía en este mismo salmo:
"Dios mío, tú eres mi apoyo, ¡no me dejes! ¡Ven pronto en mi ayuda!".
Salmos 22:19
No dejes que se apague la llama de fe en ti porque eso te mantendrá vivo. Sigue creyendo, sigue confiando, sigue adelante.



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